Cubiertas vegetales en edificios

Algún día en nuestras ciudades miraremos al cielo y podremos admirar los hermosos jardines que crecen en los tejados de los edificios, o las hermosas fachadas vegetales con grandes jardines verticales. Eso con suerte, porque significará que habremos adoptado un enfoque de construcción sostenible con el medio ambiente, creando espacios más ecológicos, más naturales, que nos ayuden a regular la expulsión de CO2 a la atmósfera.

Esta práctica ecointeligente ya es muy común en otros países, sin embargo en España son pocos los ejemplos que se pueden destacar. Demasiados pocos ejemplos para los beneficios que ofrecen este tipo de diseño de las cubiertas de nuestros edificios.

Entre las características principales de este tipo de cubiertas se encuentran, el ahorro energético en calefacción, que es sustancial, puesto que estamos dotando a la envolvente térmica del edificio de un material vegetal, que proporciona un aislamiento natural al edificio. Realizar jardines en las cubiertas de los edificios, implica una re-naturalización de las ciudades, vuelven a conseguir esa estética verde, propia de la naturaleza que nos rodea. Además, los techos verdes, reducen el flujo de agua al limitar los efectos de las inundaciones repentinas en zonas urbanas.

El techo verdes, reducen la contaminación, ya que las plantas absorbe parte de los contaminantes en el aire fijando las partículas finas, y produciendo oxígeno. No sólo reduce la contaminación, sino que regula la temperatura del edificio, puesto que normalmente las cubiertas se sobrecalientan debido a los materiales que utilizamos normalmente en su construcción. Una cubierta poco reflectante, no sólo calienta el edificio en cuestión, sino que refleja parte de la luz del sol alrededor, causando un aumento de hasta 10 grados.

También hay evidencias y estudios que demuestran que trabajar rodeado de plantas aumenta la productividad, y que la hospitalización de pacientes en un entorno rodeado de vegetación es más corto y de curación más fácil.

Las ventajas estructurales que podemos destacar son tanto, la mayor durabilidad de los edificios, debidos a estar protegidos de las inclemencias del tiempo por una manta verde, que funciona como aislante, como, el mayor ahorro energético, sobre todo en verano, gracias a su labor de enfriamiento proporcionado por las plantas.

Las cubiertas verdes mejoran la calidad del aire y de vida. Podríamos verlo como una intención de tratar de cambiar ese impacto ambiental creado por el hombre con la construcción. Aún siendo un sistema de altas prestaciones y no muy caro, actualmente se encuentra en fase pionera en España. Nada que ver con lo que sucede en Berlín, Malmö, Seattle, San Francisco, Chicago, Toronto, ciudades de Francia, que han integrado en sus leyes la obligación de construir con este método con el fin de reducir emisiones de CO2 a la atmósfera, conseguir unas construcciones más sostenibles, duraderas y eficientes.
